Rezar las Estaciones de la Cruz —solo o con un grupo— es una tradición de Cuaresma.
Lee y reza despacio las Estaciones de la Cruz. Imagina la escena en Jerusalén, Jesús cargando con su cruz.
Generalmente el Vía Crucis es una oración activa. Los católicos recorren las catorce estaciones
y se detienen a rezar en cada una.
Las estaciones se pueden recorrer en un parque, o en un lugar al aire libre, pero generalmente las encontramos en el interior de las iglesias.
Estación 1. Jesús es condenado a muerte.
Jesús, ¿cómo pueden condenarte si estás libre de pecado y no has cometido falta alguna?
Pero sucede lo inimaginable.
La gente grita: “¡Crucifíquenlo! ¡Crucifíquenlo!”.
Y Pilato lo condena.
Estación 2. Jesús carga con su cruz.
La cruz pesa mucho y cargarla provoca dolores en la espalda.
Tu espalda sangra de tanto latigazo y golpes. Comienzas a cargar tu cruz, Jesús.
Estación 3. Jesús cae por primera vez.
Te caes y sientes el peso insoportable de la cruz. Cada parte de tu cuerpo se resiente de dolor. Quienes te miran se ríen de ti, Jesús.
Estación 4. Jesús encuentra a su dolorosa madre.
Tu corazón se parte cuando ves a tu madre sumida en el dolor.
Ella siente como suyo cada golpe que te dan, cada caída le duele como si fuera ella quien se derrumba. Le dices adiós a tu madre.
Estación 5. Simón ayuda a Jesús con la cruz.
Simón de Cirene no quiere sufrir tu cruz, Jesús.
Los soldados lo obligaron a ayudarte. Te sientes agradecido y haces todo tu esfuerzo para subir la colina un poco más rápido.
Estación 6. Verónica limpia el rostro de Jesús.
Esta mujer limpia las gotas de sudor y sangre que recorren tu rostro. Es un acto de bondad y te sientes muy agradecido.
La imagen de tu dolor se refleja en su ropa.
Estación 7. Jesús cae por segunda vez.
Las estrechas calles que se empinan hacia la colina del Gólgota hacen el recorrido cada vez más difícil. Caes de nuevo, Jesús, sobre tus rodillas ensangrentadas.
Te cuesta mucho levantarte, pero lo consigues.
Estación 8. Jesús se encuentra con las mujeres de Jerusalén.
¿Conoces tú, Jesús, a todas esas mujeres que lloran? Ellas te conocen como un "hombre habituado a sufrir", como un cordero inocente que está siendo llevado al matadero.
Tú intentas consolarlas.
Estación 9. Jesús cae por tercera vez.
Al caer esta vez, tu rostro pega fuerte contra las piedras de la calle. Tu cabeza arde de dolor y estás totalmente mareado.
Pero sigues tu recorrido con obediencia, y poco a poco subes la colina, en ruta a la crucifixión.
Estación 10. Jesús es despojado de sus vestiduras.
Nadie cuida de ti ni te tratan dignamente, Jesús. Hasta te arrancan la ropa. Te han despojado de todo, dejándote tan solo con tu sufrimiento y con tus últimos alientos.
Estación 11. Jesús es clavado en la cruz.
Primero las muñecas, después los pies. Largos clavos de hierro atraviesan tu cuerpo y te sujetan a la cruz. Luego alzan la cruz para que todos puedan verla.
Lo siento tanto, Jesús.
Estación 12. Jesús muere en la cruz.
INRI
Tu sufrimiento es tan grande en estas últimas horas. Llamas a tu Padre. Te sientes abandonado.
Dices unas palabras más y sueltas tu último aliento.
Estación 13. Jesús es bajado de la cruz.
Ahora ya no sientes dolor, Jesús.
Ningún insulto ni ninguna mentira podrá herirte más.
Los soldados sacan los clavos y te bajan de la cruz.
Estación 14. Jesús es sepultado.
Con rapidez envuelven tu cuerpo y lo ocultan en un sepulcro de piedra. Estás en una tumba prestada, Jesús.
El sol se pone y tu cuerpo se enfría en la oscuridad.
La Fiesta de la Resurrección
Al tercer día de tu muerte, resucitas. Jesús, regresas glorioso a la vida.
La muerte no pudo vencerte. Aleluya, Aleluya. Jesús ha resucitado.