Buenos días
En la profunda selva de la India vivía un niño llamado Mowgli. Mowgli había crecido entre los animales de la selva, aprendiendo a caminar como ellos y a entender su lenguaje. A pesar de ser un niño, Mowgli tenía un corazón valiente y siempre estaba dispuesto a ayudar a sus amigos animales.
Un día, mientras paseaba cerca del río, Mowgli vio a su amiga, la pantera Bagheera, intentando alcanzar un pez en el agua. Sin embargo, el río estaba tan revuelto por la lluvia que no podía atrapar ninguno.
"¡Hola, Bagheera! ¿Puedo ayudarte?", preguntó Mowgli.
Bagheera suspiró: "El río está tan turbulento que ni yo puedo conseguir un solo pez. Los animales del bosque están pasando hambre, y si no encontramos una solución pronto, la situación podría empeorar."
Mowgli se quedó pensativo un momento y recordó las palabras de su amigo, el oso Baloo, que siempre le decía: "Cuando uno de nosotros tiene un problema, todos debemos ayudar". Mowgli pensó que si todos los animales trabajaban juntos, podrían resolverlo fácilmente.
"¡Ya sé qué hacer!" exclamó Mowgli con una gran sonrisa. "Vamos a pedirle ayuda a todos los animales de la selva. Si cada uno hace algo pequeño, juntos podremos solucionar este problema."
Con mucha energía, Mowgli fue a reunir a todos los animales. Primero se acercó a los elefantes, sentados bajo un gran árbol. Mowgli les explicó el problema y les pidió su ayuda.
"¡Hola, elefantes! ¿Podríais usar vuestras grandes trompas para desviar parte del agua del río y hacer que fluya más tranquilo?", les preguntó Mowgli.
Los elefantes se miraron entre sí y respondieron: "¡Claro que sí! ¡Vamos a ayudar!" Desviaron el agua con gran destreza, creando una corriente más suave que facilitaba el paso de los peces.
Luego, Mowgli fue a ver a los monos, que saltaban de árbol en árbol, riendo y jugando. “¡Monos! ¡Es hora de trabajar! Necesito que busquéis peces en la orilla y se los paseis a Bagheera.
Los monos empezaron a correr por la selva como rayos, mientras saltaban de rama en rama. Con sus manos ágiles, comenzaron a pescar haciendo lo que les habían pedido.
Finalmente, Mowgli fue a buscar a las aves que volaban tranquilamente por el cielo. "¡Pájaros! ¿Podríais volar por encima del río ? Necesitamos que vigiléis para que no haya ningún peligro."
"¡Por supuesto, Mowgli!" cantaron los pájaros, y comenzaron a volar, vigilando desde el aire que todo estuviera tranquilo y seguro.
Con la ayuda de todos, el río pronto se calmó, y Bagheera, finalmente, pudo pescar todos los peces que necesitaba. Los demás animales al ver que se había resuelto el problema, se sintieron más tranquilos.
Mowgli se acercó a Bagheera sonriendo y le dijo: "¿Ves, Bagheera? Cuando todos trabajamos juntos, aunque lo que hagamos sea pequeño, podemos hacer grandes cosas"
Bagheera, agradecida, se tumbó en la orilla, disfrutando de la comida. "Lo has hecho muy bien, Mowgli". "Hoy aprendimos que al servir a los demás y ayudarnos entre todos, siempre podemos superar cualquier desafío, no importa lo grande que sea."
Siguiendo el ejemplo de la selva, hoy os propongo un reto, pensad en una persona a la que podáis ayudar hoy. Tal vez sea alguien de vuestra familia, un compañero de clase o incluso alguien a quien no conocéis bien. Preguntaos que podéis hacer hoy por esa persona. Un gracias, un abrazo, una sonrisa, una palabra de ánimo... cualquiera de esas cosas puede cambiarle el día. ¿Os animáis a intentarlo?