Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar

Escrito el 30/03/2025
Agustinos


"Trabajo adecuado y bien remunerado para gozar de una vida digna"

En el año 1988 fue proclamado el día 30 de marzo como Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar. Esto tuvo lugar en el primer gran Congreso de Trabajadoras del Hogar, que se llevó a cabo en Bogotá (Colombia). Aunque, no fue hasta el año siguiente, que comenzó a celebrarse.

En dicho Congreso se conversó sobre la discriminación que sufren las personas que se dedican al trabajo del hogar, la falta de leyes que las protejan, la ausencia de un salario justo y el derecho a las prestaciones sociales que deben otorgarles los gobiernos.

Tuvieron que pasar muchos años para que esta realidad que vivían las trabajadoras del hogar llevara a interesar a la ONU sobre el tema. De esta manera en el año 2011, por medio de la OIT (Organización Internacional del Trabajo), se proclamó un tratado histórico donde se creaba un Convenio para asegurar el Trabajo Decente para las mujeres y los hombres que realizan trabajo doméstico para otra persona de forma remunerada.

Si miramos la historia de la humanidad descubriremos que el trabajo doméstico ha existido desde el comienzo de los tiempos. Siempre ha habido personas que han trabajado en el hogar de otras.

Normalmente, han sido hombres y mujeres de una condición económica o racial considerada inferior, las que han trabajado para otras personas de economía y raza considerada superior. De ahí ha surgido el trato vejatorio que siempre han sufrido las personas que realizaban este trabajo.

En unos momentos de la historia estos trabajadores eran considerados esclavos, en otros, aunque no eran esclavos, eran tratados como tales y, en otros, el salario recibido era ínfimo y no tenían derechos sociales.

Actualmente, en muchos países, sobre todo del norte del mundo, se ha ganado mucho en la mejora del trabajo, las condiciones del mismo, el horario, los derechos sociales y las mejoras económicas de los trabajadores del hogar.

Aun con todo, la precariedad en que se encuentran muchos de los inmigrantes que no tienen los papeles en regla hace que, por la necesidad que tienen de trabajar para conseguir algo de dinero, acepten lo que les ofrezcan sin poder exigir nada más.

Por eso es necesario seguir luchando para que todos los trabajadores del hogar, en todas las partes del mundo, tengan un trabajo adecuado y bien remunerado, de tal manera que puedan llevar una vida digna él y sus familias.