Píldoras de San Agustín

Escrito el 10/03/2025
Agustinos


 

 

¡Hola, qué tal, cómo estás!

Hemos celebrado el primero de los cinco domingos que hay en el tiempo de la Cuaresma, justo antes del Domingo de Ramos y de la Semana Santa.

Un tiempo, como ya hemos dicho en otro momento, para reflexionar sobre la vida que llevamos y ver qué cosas hay que mejorar. Igual que cuando se tiene que pasar la ITV del coche, pero en este caso, es la revisión de nuestro ser cristiano.

En esta revisión de nuestra vida cristiana tenemos que fijarnos en lo que pensamos, decimos y hacemos. ¿Y esto, para qué? Pues para afianzar la fe, la esperanza y la caridad, y vivir desde la voluntad de Dios, de su Reino, aunque al mundo esta forma de pensar, decir y hacer le parezcan malas, atrasadas, dañinas, y las combata.

Y, por otra parte, alejarnos del pensar, decir y hacer del mundo, que solo se mira a sí mismo, a sus intereses, que no tiene en cuenta a los demás ni a Dios, cosa que le parece lo adecuado, lo moderno, lo bueno, alardeando de ello.

San Agustín ya se daba cuenta de esto mismo en su tiempo. El empleaba otros términos y conceptos, pero nos quería decir lo mismo. Escuchémosle con sus propias palabras:

“Nos han dado dos mandamientos para esta vida: abstenerse y soportar. Abstenerse de aquellas cosas consideradas “bien” para el mundo y soportar las que son “mal” en el mundo. Esto requiere moderación y tolerancia. Moderación significa no contar con la felicidad terrena. Tolerancia significa no ceder a la infelicidad del mundo”.

(Sermones 38,1)

Oración

¡Señor, tú estás con nosotros. Nos liberas de nuestros míseros errores, nos vuelves a tu camino y nos das ánimo!

(Confesiones 6,16)