No te pese haber hecho el bien
“Te portaste bien con un hombre, y él se mostró ingrato: no te pese haber hecho el bien, no sea que con tu pesar derrames lo que llenas con tu misericordia”. Sermón 164, 8
No es igual lejanía que distancia,
no es lo mismo el silencio que el olvido;
no es fácil olvidar lo ya vivido;
son laudables belleza y elegancia.
Muchos sueños son cual adivinanza
que pensamos acertar; mas, confundidos
nos quedamos por no verlos cumplidos
sintiendo que es borrasca la bonanza.
¿Por qué truncar la ilusión de un sueño
y olvidar realidades no soñadas?
Ilusiona seguir en el empeño
de sentir como amado y como amada.
No es galante que frunzamos nuestro ceño
sabiendo que ello no conduce a nada.
Nazario Lucas Alonso