Historia y personajes

Escrito el 20/03/2025
Agustinos


Fr. Antonio Alba. CAtedrático y Rector de la Universidad de Salamanca

Su nombre completo es Antonio José Ramón de Alba y Ayuste. Nació en Madrid en 1735 en la calle La Compañía en una familia de ascendencia asturiana, siendo bautizado en la parroquia de Santa Cruz. Entró como aspirante al hábito agustino en el convento de San Felipe el Real en 1749 para hacer el año de noviciado, emitiendo los votos de profesión en 1751. Estudió la Filosofía en el colegio de Dña. María de Aragón en Madrid y fue profesor de Artes y Teología en el convento de Valladolid, y de Teología en el de Salamanca, donde obtuvo el grado de doctor el año 1764, comenzando a opositar a diversas cátedras.

En 1775 el Prior General Fr. Fco. Xavier Vázquez le eligió como Regente de Estudios de la Provincia de Castilla, y pidió al Definitorio que aceptase ese nombramiento y le concediera todas las facultades necesarias para el ejercicio de su cargo. El P. Antonio Alba fue definidor y asistió a varios capítulos como ex asistente, y en el de 1779 el Prior General le nombró presidente del capítulo provincial. A lo largo de 1786 participó en la oposición a la cátedra de vísperas de Teología, y se hace constar que ya era catedrático de regencia de Teología en la universidad de Salamanca desde 1778.

El 23 de septiembre de 1791 el Prior General  le nombró Asistente General de las provincias de España e Indias y residió en la curia generalicia en Roma un año. En el capítulo provincial de 1791 se volvió recordar en la Provincia de Castilla que se siga un método claro y breve de estudios, en el que se una con el estudio de la Teología, el de Sagrada Escritura y derecho eclesiástico. Estas disposiciones capitulares es un ejemplo más del interés por actualizar la formación de los profesos y de renovar los planes de estudio.

En los años que estuvo en Salamanca tuvo relación con el ilustrado Meléndez Valdés y con Jovellanos, que se mantendrá hasta 1808. En ese tiempo formó parte del grupo de poetas agustinos de Salamanca bajo el seudónimo de “Albano”. Impulsó, junto a otros escritores, una comisión para organizar un colegio de filósofos y matemáticos, a fin de elevar el nivel de las Artes, y proponían sustituir la Física de Aristóteles por la moderna.

Durante la invasión francesa desempeñó el cargo de vicerrector de la universidad de Salamanca en funciones de rector. Desde ese puesto impulsó el plan de estudios para las universidades del ministro Caballero en 1807, y se adoptó un texto en Lógica titulado “Arte de pensar o Lógica del Port-Royal”. Con la guerra el claustro universitario se dispersó y el P. Alba se responsabilizó del funcionamiento del  centro como rector hasta su muerte en 1813, y tuvo la satisfacción de reunir un claustro pleno en 1812 en que se juró la Constitución de Cádiz.

Fr. Antonio Alba siempre estuvo en el grupo de los reformistas y se le ha calificado de filojansenista, apelativo que se aplicaba a los agustinos para criticar sus actitudes favorables a los cambios, y cuya polémica sobre esa cuestión fue frecuente en el siglo XVIII, a raíz de la condena de la obra del agustino E. Noris por la Inquisición española. Ya en sus comienzos en la universidad en 1765 participó en el enfrentamiento con los jesuitas, y fue partidario decidido de su expulsión de España, pero en general, se mostró prudente y moderado. También se le ha acusado de afrancesado por la gestión que llevó de la universidad de Salamanca en el tiempo de la ocupación francesa, donde supo bandearse con las autoridades, gestionando la difícil situación con prudencia y actuando de forma pragmática e inteligente.

Se ha dicho de Fr. Antonio Alaba que fue uno de los frailes más abiertos al pensamiento ilustrado europeo en España, en consonancia con la corriente ideológica agustiniana en la escuela salmantina, y también un magnífico pedagogo y luchador por implantar la filosofía moderna en la universidad. En la Provincia de Castilla, desde su puesto de Regente de Estudios, promovió la renovación de los estudios en la enseñanza.

      Fr. Ricardo Paniagua, OSA